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El origen REAL de Cataluña, “PRINCIPAT DE CATALUNYA”.

El Principado de Cataluña (en catalán Principat de Catalunya) fue la entidad política que existió durante gran parte de la Edad Media y de la Edad Moderna en el territorio correspondiente a la actual comunidad autónoma española de Cataluña y al actual departamento francés de los Pirineos Orientales, salvo la comarca de la Fenolleda. Dejó de existir como entidad política con los Decretos de Nueva Planta. La expresión el principado se sigue usando hoy en día para referirse a Cataluña, especialmente cuando contrasta con otros territorios de habla catalana.

Se trata de un término jurídico (en latín principatus) que se utiliza a partir del siglo XIV para nombrar al territorio bajo jurisdicción de las Cortes Catalanas,[c cuyo soberano (en latín, princeps) era el soberano de la Corona de Aragón y posteriormente de la Corona de España, sin ser formalmente un reino. Tampoco era un condado, ya que el condado de Barcelonano abarcaba toda Cataluña (historiográficamente también se usa la expresión «condados catalanes»). Los Usatges hacen coincidir el título de princeps con el de conde de Barcelona.

A menudo se ha utilizado el título nobiliario de príncipe por el heredero de la corona. En el caso de la Corona de Aragón, el heredero ostentaba el título de duque de Gerona, más tarde cambiado a príncipe de Gerona. No se debe confundir, por tanto, el Principado de Cataluña con un título nobiliario.


Cataloniae principatus novissima et accurata descriptio. Mapa publicado en 1608 en Amberespor J. B. Vrients.

Uso histórico del término:

La primera referencia explícita al Principatus Cathaloniae se encuentra en la convocatoria de las Cortes de Perpiñán, de 1350, presididas por el rey Pedro IV el Ceremonioso.

No obstante, existen precedentes en el uso del término princeps para hacer referencia al conde de Barcelona. Así, en el Usatge 65 de las Cortes barcelonesas de 1064, en tiempos del conde Ramón Berenguer I, ya se denomina principatus al conjunto formado por los condados de BarcelonaGerona y Osona.1

Al mismo Ramón Berenguer I se le llama príncipe de Barcelona, conde de Gerona y marqués de Osona (princeps Barchinonensis, comes Gerundensis, marchio Ausonensis) en las Actas de consagración de la catedral de Barcelona, en 1058.2

Historia:

Artículo principal: Historia de Cataluña

Institucionalización:

Entre 1276 y 1285, bajo el reinado de Pedro III de Aragón y Conde de Barcelona, las Cortes Catalanas tomaron forma institucional. En las Cortes de Barcelona en 1283, el rey se obliga a celebrar Corte General, una vez al año, con la participación representativa de la época, para tratar del buen estado y la reforma de la tierra. El propio rey establecía:

“si nosotros y nuestros sucesores queremos hacer una constitución o estatuto en Cataluña, los someteremos a la aprobación y al consentimiento de los prelados, barones, caballeros y de los ciudadanos…”.3

En 1289, en las Cortes celebradas en Monzón se dan los primeros pasos para institucionalizar la primera Diputación del General en la Corona de Aragón, como una comisión temporal para recaudar el “servicio” o tributo que se concede al rey Alfonso III de Aragón, impuesto conocido popularmente como generalidad, nombre que se exportó a Francia donde se crearon las generalités o distritos fiscales; con el paso del tiempo, el nombre oficioso de Generalidad terminó suplantando el nombre oficial de la Diputación del General.


Portada de las Usatges de Barcelona.

Sublevación de Cataluña:

En 1626, el Conde-Duque de Olivares, valido del rey Felipe IV de España, propone el proyecto de Unión de Armas de los reinos peninsulares, donde a cada territorio de la Corona se le exige que colaborase con una cantidad de soldados proporcional a su población, pero las Cortes de Cataluña se niegan. Se suspenden las Cortes y comienza un conflicto con el Principado de Cataluña.

En 1640 ocurre la sublevación de Cataluña protagonizada por campesinos y segadors (‘segadores’) que se han rebelado debido a los abusos cometidos por el ejército real —compuesto por mercenarios de diversas procedencias— desplegado en el Principado, durante la guerra de España frente a la Monarquía de Francia, enmarcada dentro de la Guerra de los Treinta Años (16181648).

El 16 de enero de 1641, la Junta General de Brazos de Cataluña (Las Cortes sin el rey) acepta la propuesta de Pau Claris, presidente de la Diputación del General de Cataluña, de poner a Cataluña bajo protección del rey Luis XIII de Francia en un gobierno republicano; la República Catalana fue una solución transitoria para forzar un acuerdo con el gobierno de Madrid ante la amenaza de intervención francesa, sin embargo, Du Plessis Besaçon, enviado plenipotenciario del rey de Francia, logra influir en las autoridades catalanas en el sentido de que la implicación francesa solo podía realizarse si el rey de Francia era reconocido como soberano.

El 23 de enero de 1641, Pau Claris transmite esta proposición a la Junta de Brazos, que fue aceptada, y el Consejo de Ciento lo hizo al día siguiente, por lo que el rey de Francia pasó a ser el nuevo conde de Barcelona. Tanto la Junta de Brazos, como el Consejo de Ciento acordaron establecer una Junta de Guerra, que no fuera responsable ante ambos organismos y presidida por el conseller en cap Joan Pere Fontanella.456​ Días después, el 26 de enero de 1461, un ejército franco-catalán derrota al ejército español en la batalla de Montjuic.

En 1643, el ejército del rey Luis XIII conquista el RosellónMonzón y Lérida. Un año después el rey Felipe IV recupera Monzón y Lérida, donde el rey jura obediencia a las leyes catalanas. En 1648, con el Tratado de Westfalia y la retirada de la guerra de los aliados de Francia (los Países Bajos), comienzan a perder interés por Cataluña. Conocedor del descontento de la población catalana por la ocupación francesa, el rey Felipe IV considera que es el momento de atacar y en 1651 un ejército dirigido por Juan José de Austria comienza un asedio a Barcelona. El ejército franco-catalán de Barcelona se rinde en 1652 y se reconoce al rey Felipe IV de España como soberano, y a Juan José de Austria como virrey en Cataluña, si bien Francia logra conservar el control del Rosellón. Esto da paso a la firma en 1659 del Tratado de los Pirineos (Paz de los Pirineos) entre los reyes de Francia y España, que certifican la cesión del Rosellón a la corona francesa.


El Corpus de Sang del 7 de junio de 1640, según H. Miralles (1910).

Delimitación del Principado:

La primera fijación de límites entre los dos territorios integrantes de la Corona de Aragón se produce en 1214: al tratar de declararse una tregua general en toda Cataluña se considera que ésta llega hasta el río Cinca, si bien dicha frontera sufrirá varias modificaciones a lo largo de ese mismo siglo.7

Un término utilizado, tanto en una disposición de Jaime I8​ de 1244 como en las Cortes de Barcelona de 1283, es el de Cathalonia universa para referirse al conjunto del territorio. El término se institucionalizó en los gobiernos locales de IbizaMallorca y Perpiñán.

En 1325 se incorpora el condado de Ampurias.

En 1411 se une el Valle de Arán al Principado.9

En 1413 se incorpora el condado de Urgel.

En 1491 se incorpora el condado de Pallars Sobirà.

Uso del término en época moderna:

El nombre de Principado se siguió utilizando en los Decretos de Nueva Planta de la administración borbónica y estuvo plenamente vigente hasta el siglo XIX. Sin embargo, en el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 por el que se establece la división provincial de España de Javier de Burgos, el único principado que se menciona es el de Asturias, mencionándose a Cataluña simplemente así.

Los movimientos republicanos prefirieron abandonar el nombre Principado, pero, en cambio, los movimientos pancatalanistasprefirieron mantenerlo para referirse a la Cataluña estricta, diferenciada de los Países Catalanes.

Hoy en día, pese a que el término Principado no está recogido en el Estatuto de Cataluña, es una denominación tradicional.10


Moneda acuñada en Barcelona en 1837, durante el reinado de Isabel II, con la leyenda «Principado de Cataluña» en el reverso.

Referencias

  1.  Fita Colomé, Fidel, El principado de Cataluña. Razón de este nombre., Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo 40 (1902), pág. 261.
  2.  Fita Colomé, Íbid., pág. 263.
  3.  «Las Cortes Catalanas y la primera Generalidad medieval (s. XIII-XIV)». Archivado desde el original el 19 de febrero de 2010. Consultado el 21 de enero de 2013.
  4.  [1]
  5.  [2]
  6.  [3]
  7.  Gran Enciclopedia Aragonesa (ed.). «Corona de Aragón». Consultado el 29 de enero de 2009.
  8.  Véase texto latino en Joaquim Miret, Itinerari de Jaume I el Conqueridor, Ed. facsímil del Institut d’Estudis Catalans, 2007, pág. 166.
  9.  Conselh Generau d’Aran, Notes sobre l’encaix territorial de la Vall d’Aran, febrero 2010.
  10.  «Modernamente, existe la tendencia de incluir en esta denominación el conjunto integrado por las comarcas de habla catalana bajo administración francesa (Cataluña del Norte), las incluidas bajo la administración aragonesa (Franja de Poniente), Andorra y las comarcas de Cataluña. No obstante, a menudo también es utilizado como sinónimo de Cataluña.» En l’Enciclopèdia:Principat de Catalunya

Bibliografía

Condados catalanes

Véanse también: Cataluña la ViejaCataluña la Nueva y Marquesado de Gotia.

Condados catalanes es la denominación historiográfica1​ que designa a los condados que aparecen en el noreste de la península Ibérica a partir de la Marca Hispánica del Imperio carolingio (siglo IX). Es un territorio aproximadamente coincidente con la denominada Cataluña vieja y lo que actualmente son el principado de Andorra y Rosellón. Los condados más orientales acabaron siendo incorporados al condado de Barcelona y formaron parte de la unión dinástica con el Reino de Aragón en la llamada Corona de Aragón (1162), mientras que el condado de Urgel mantuvo su dinastía propia hasta 1413 y el de Pallars Sobirá hasta 1491. Las taifas (reinos musulmanes) de Tortosa y Lérida habían sido conquistadas por el Príncipe de Aragón y conde de Barcelona Ramón Berenguer IV (en 1148 y 1149 respectivamente), y no se constituyeron como nuevos condados sino que Ramón Berenguer adoptó el título de marqués de estos territorios. Aunque los términos Catalania y catalanenses se encuentran por primera vez en forma escrita hacia 11172​ en el poema pisano Liber maiolichinus de gestis pisanorum illustribus3​ y ya se encuentran referencias al conde de Barcelona como Princeps en las actas de consagración de la catedral románica de Barcelona (1058)4​ y en los Usatges de Barcelona, la denominación Principado de Cataluña (Principatus Cathaloniae) no aparece documentalmente hasta 1350.

Evolución

Con el progresivo fin de la dominación musulmana en el siglo IX, los condados se fueron desvinculando gradualmente de la tutela francesa y consiguieron una autonomía cada vez más amplia. Un punto de inflexión importante se produjo con Wifredo el Velloso, quien, como gobernante de cinco de los más grandes condados, reestructura el territorio y lo hace crecer con la repoblación de tierras. Aprovechando la crisis de la monarquía carolingia, a partir de Wifredo, los condes dejan de ser nombrados por el rey francés y pasan a un régimen sucesorio, siendo su nombramiento refrendado por el rey francés.

Con una sociedad de aire eminentemente feudal, se inició una importante expansión territorial, que empezó, en el tránsito de los siglos XI al XII, en tiempos del conde Ramón Berenguer III —el más importante entre los condes de esta zona—, y en diversas direcciones hacia los condados de su entorno. Fruto de esta expansión fue la incorporación de la llamada Cataluña Nueva, al sur y a poniente del río Llobregat y hasta la línea del Ebro, que fue conquistada y repoblada en el siglo XII.

La unión matrimonial del conde Ramón Berenguer IV, del casal de Barcelona, con Petronila, hija y heredera del rey de Aragón y transmisora de los derechos de su Casa, en 1137, posibilitó la formación de la Corona de Aragón y la continuación de la expansión feudal, que empezó por el sur y el poniente musulmán, Tortosa fue conquistada en el año 1148 y Lérida en 1149. El hecho de que los condados catalanes se hubieran unido a Aragón por matrimonio, da a entender claramente que no hubo ninguna conquista de carácter militar.

A partir del siglo XI, la posesión de tierras creó un nuevo orden social que se vio consolidado durante los siglos XII y XIII.

Todos los condados pasarían a manos de titulares distintos a los descendientes de los nobles carolingios a los que pertenecieron en primer lugar.

El condado de Barcelona, al que se asoció la mayor parte, se integró entre los títulos del rey de Aragón desde la formación de la Corona de Aragón; y posteriormente los del rey de España (Monarca Católico o de la Monarquía Hispánica) desde el matrimonio de los Reyes Católicos, e integrados en una sola persona con Carlos V y sus descendientes, los Austrias de Madrid y, desde la guerra de Sucesión (1700-1715), los Borbones españoles. Como título, fue usado por el pretendiente al trono Juan de Borbón durante el franquismo, para evitar utilizar la denominación rey pero al mismo tiempo usar uno de los títulos de soberanía tradicionales de la Corona española. A pesar de que la Constitución de 1978atribuyó a su hijo Juan Carlos I el uso de esos títulos, se consintió que lo siguiera utilizando hasta su muerte, tras la que incluso se le asignó un numeral de rey (Juan III). Un condado se mantuvo como título separado de la Corona, aunque sin consecuencias jurisdiccionales: el condado de Ampurias, que ostenta la casa Medinaceli. Aunque tanto el título como la jurisdicción pasó a la Corona, en el caso del condado de Rosellón se atribuye la condición de descendientes reconocidos o herederos dinásticos de su casa condal a personas particulares.5


Condados pirenaicos orientales. La fina línea negra es la frontera entre las comunidades autónomas actuales de Aragón y Cataluña.

Origen de los condados catalanes

Inmediatamente después de la conquista carolingia, en los territorios pirenaicos que se encuentran en poder de los francos, se encuentra la mención de unos distritos políticos administrativos —PallarsUrgelCerdañaBarcelonaGeronaOsonaAmpuriasRosellón— que reciben el nombre de condado, dentro de los cuales, como subdivisión, existen otras circunscripciones menores, los pagi (los pagus en singular), como por ejemplo, los eran Bergao el Vallespir.

El origen de estos condados y pagi se remonta a épocas anteriores a los carolingios, tal como lo testifica la frecuente coincidencia entre sus límites y los de los territorios de antiguas tribus íberas; como muestra, el condado de Cerdaña correspondía al país de los ceretanos, el de Osona al de los ausetanos, y el pagus de Berga al de los bergistanos. En consecuencia, estos territorios, forzosamente, deberían haber tenido alguna entidad política administrativa en tiempos de los romanos y de los visigodos, aunque no se llamaran condado, ni hubiesen estado gobernados por condes en época de los reyes de Toledo; en la monarquía visigoda, los condes, situados en jerarquía por debajo de los duques, la máxima autoridad provincial, gobernaban solo las ciudades, circunscribiendo su autoridad exclusivamente al ámbito urbano, a menudo delimitado por murallas, dejando el distrito rural dependiente de la ciudad. Así pues, para organizar los territorios ganados al Pirineo, los francos crearon unos condados como primera linea de defensa ante el expansivo islam, repoblados con sus gentes y con gobernadores o condes nombrados por ellos mismos cada vez que fallecía el anterior, siendo de imaginar que aprovechando las ciudades amuralladas que aún permanecían en pie con su alfoz o área dependiente.

En la historia de los primeros dos siglos de existencia de este nuevo núcleo cristiano6​ la influencia franca se mostró como factor de primera magnitud que afectará por mucho tiempo (en principio hasta la batalla de Muret en 1213) a la evolución del área catalana y explicará siempre alguna de sus características. Desde fines del siglo VIII hasta el X de hecho, y hasta mediados del XIII de derecho, estas tierras catalanas formarán parte del reino franco (Imperio carolingio).

En toda esta zona, entre el Pirineo y el Llobregat, empezaron a instalarse aquellos hispani a quienes la campaña de represión de Abderraman I, dirigida contra quienes habían colaborado con Carlomagno en su fallida empresa sobre Zaragoza, había hecho huir a tierras francas, en especial la Septimania.

Esta primera aportación humana de mozárabes proporciona al área un grupo de opinión particularista, defensor de la tradición hispanogoda frente a la fuerte influencia franca. Durante prácticamente toda la primera mitad del siglo IX, puede rastrearse un enfrentamiento entre ambas tendencias que, paradójicamente, irá concluyendo en una decidida influencia franca en el campo espiritual, cultural e institucional, mientras se impone, de modo muy paulatino, una individualización e independencia políticas.

Lo que después será llamado Cataluña vieja, (la zona comprendida entre el Pirineo y el mar, y una línea que une la desembocadura del Llobregat con los macizos del Montsec, y de la que forman frontera los cursos de ese río y del Cardoner) aparece, hacia el año 815, dividido políticamente en cinco condados: Barcelona, Gerona, Ampurias, Rossellón y Urgel-Cerdaña.

El conjunto de todos ellos, tierras fronterizas del Imperio carolingio, se desdobla desde el año 817 en virtud del Acta constitucional del Imperio, en dos grandes bloques, integrado el primero por los condados continentales, que forman parte de la Marca Tolosana, y el segundo por los marítimos, incluidos en la marca Septimana. Se trata, por tanto, de una reorganización del sur de Francia de cara al control de los pasos pirenaicos.

Por lo que se refiere a estos condados, su carácter militar se evidencia en la titulación de sus jefes, nobles de sangre, de los que el de Barcelona, que amparado en las sólidas murallas romanas de la ciudad, mandaba la posición más difícil, la frontera de choque contra el Islam, y era el “marqués” por excelencia, entendiendo por tal el defensor de una frontera, la marca hispana o hispánica, cuya denominación aparece en documentos posteriores.

El condado Rossellón era, quizá, el más influyente por ser su jefe uno de los caballeros más cercanos al rey.7

Enumeración de los condados catalanes

Los doce condados catalanes fueron los siguientes:

  1. El condado de Barcelona.
  2. El condado de Berga (Independiente hasta 1117; anexionado por Barcelona).
  3. El condado de Besalú (Independiente hasta 1111; anexionado por Barcelona).
  4. El condado de Cerdaña (Independiente hasta 1117; anexionado por Barcelona).
  5. El condado de Conflent (Independiente hasta c. 897; anexionado a Cerdaña).
  6. El condado de Ampurias (Independiente hasta 1325; anexionado por Aragón).
  7. El condado de Gerona (Unificado con Barcelona desde finales del siglo IX).
  8. El condado de Manresa (Subordinado siempre a Barcelona).
  9. El condado de Osona (Subordinado siempre a Barcelona).
  10. El condado de Pallars (Divivido en 1110 en dos minúsculos condados: Pallars Jussá (anexionado por Barcelona en 1193) y Pallars Sobirá (independiente hasta 1484); vasallaje nominal a Barcelona o Aragón).
  11. El condado de Rosellón (Independiente hasta 1172; anexionado por Aragón).
  12. El condado de Urgel (independiente de facto hasta anexión por Jaime de Urgell en 1413).

Referencias:

  1.  Uso bibliográfico en Google books, con ejemplos de historiadores de todas las procedencias.
  2.  Liber Maiolichinus
  3.  Atribuido a a Laurentius Veronensis o a Enrique de Pisa, véase John B. Dillon (2004), Medieval Italy: An Encyclopedia, Christopher Kleinhenz, ed. (New Jersey: Routledge), 610.
  4.  Fita Colomé, Fidel, El principado de Cataluña. Razón de este nombre., Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo 40 (1902), pág. 263.
  5.  Victoriano José Herrero Nobiliario de Azpeitia: Probanzas de nobleza e hidalguía.
  6.  Ramón de Abadal y de VinyalsCatalunya carolingia
  7.  Dufourcq, Gautier, José María Lacarra, E.A. Thompson

Condado de Barcelona

El condado de Barcelona corresponde al territorio regido por los condes de Barcelona entre el siglo IX y el siglo XII.


El condado de Barcelona en el contexto de la expansión peninsular de la Corona de Aragón.

Orígenes:

Sus orígenes se remontan al siglo VIII, cuando con motivo de la expansión musulmana de los dominios del Reino visigodo y su posterior expansión sobre la actual Francia, la confrontación entre los francos y las fuerzas musulmanas condujo a una respuesta defensiva de los monarcas carolingios, consistente en la creación de la denominada Marca Hispánica. Esta se realizó mediante la dominación de los territorios del sur de Francia y del norte de la península ibérica y derivó en la formación de un conjunto de pequeños condados. La dominación franca se hizo efectiva tras la conquista de Gerona (785) y principalmente, cuando, en el año 801, la ciudad de Barcelona fue conquistada por el rey de Aquitania Luis el Piadoso (o Ludovico Pío) y es incorporada al reino franco, estableciéndose en ella el condado de Barcelona, con dependencia del rey franco. El primer conde de Barcelona fue Bera (801-820).1

Inicialmente, la autoridad condal recayó en la aristocracia local, tribal o visigoda, pero la política de Bera, favorable a preservar la paz con Al-Ándalus, motivó que fuera acusado de traición ante el rey. Tras perder un duelo, según la tradición jurídica visigoda, Bera fue destituido y exiliado, y el gobierno del condado pasó a nobles francos,2​ como Rampón o Bernardo de Septimania. Sin embargo, la nobleza visigoda recuperó la confianza real con el nombramiento de Sunifredo I de Urgel-Cerdaña como conde de Barcelona en 844. Pese a todo, los lazos de dependencia de los condados catalanes con respecto a la monarquía franca se fueron debilitando. La autonomía se consolidó al afirmarse los derechos de herencia entre las familias condales. Esta tendencia fue acompañada de un proceso de unificación de los condados hasta formar entidades políticas más amplias. El conde Wifredo el Velloso (840-897), hijo de Sunifredo y último conde nombrado por los reyes francos, representó esta orientación. Consiguió reunir bajo su mando una serie de condados y transmitirlos en herencia a sus hijos. Aunque Wifredo, muerto a manos de los musulmanes, dividió sus condados entre sus hijos, el núcleo formado por los condados de Barcelona, Gerona y Osona se mantuvo indiviso (si bien algún historiador, como Ramón Martí, cuestiona que Gerona se mantuviese inicialmente bajo el dominio de los hijos de Wifredo, y sugiere que la casa de Ampurias dominó el condado hasta el año 9083​).

El condado anterior a la Corona de Aragón:

Durante el siglo X, los condes de Barcelona reforzaron su autoridad política y se fueron alejando poco a poco de la influencia franca. En el 985 Barcelona, entonces gobernada por el conde Borrell II, es atacada e incendiada por los musulmanes, liderados por Almanzor. El conde se refugia entonces en las montañas de Montserrat, en espera de la ayuda del rey franco, pero no aparecen las tropas aliadas, lo que genera un gran malestar. En el año 988, en el reino franco termina la dinastía Carolingia y es sustituida por la dinastía Capeta. Borrell II es requerido para prestar juramento de fidelidad al nuevo rey franco, pero no consta que el conde barcelonés acudiese a la llamada, pues el rey franco tuvo que acudir al norte a resolver un conflicto. Esto ha sido interpretado como el punto de partida de la independencia de hecho del condado. El conde Ramón Borrell, hijo del anterior, gobierna ya como un soberano con todas sus atribuciones, tales como la libre disposición del patrimonio fiscal, otorgar privilegios y acuñar moneda con su efigie y nombre, Raimundus.4

Posteriormente, el condado de Barcelona va creciendo en importancia y en territorio con los sucesivos condes. Va absorbiendo otros condados de la Marca Hispánica y se expande lentamente hacia el sur gracias a las batallas contra al-Ándalus y la repoblación de territorios como Tarragona y el campo circundante.

Tras el gobierno de Ramón Borrell, seguido del de su débil hijo Berenguer Ramón I, dominado por la enérgica figura de su madre Ermesenda de Carcasona, con Ramón Berenguer I se refuerza el poder condal: somete a los nobles levantiscos del Penedés, establece alianzas con los condes de Urgel y Pallars, adquiere los condados de Carcasona y Rasez, cobra parias de las taifas de Lérida y Zaragoza y renueva las bases jurídicas del condado al iniciar la compilación de los Usatges de Barcelona, conjunto de disposiciones, usos y costumbres que irá aumentando en los años posteriores. En los Usatges se hace referencia en diversas ocasiones al soberano, es decir, al conde de Barcelona, como princeps(príncipe), y llaman principatus (principado) al conjunto de los condados de Barcelona, Gerona y Osona.5

En su testamento, Ramón Berenguer I decide no dividir sus territorios, sino que los transmite en condominio a sus dos hijos gemelos, Ramón Berenguer II y Berenguer Ramón II.6

Tras la crisis provocada por el asesinato de Ramón Berenguer II y la acusación de fratricidio lanzada contra su hermano, quien murió en la Primera Cruzada, el hijo y sucesor del primero, Ramón Berenguer III, supo consolidar y ampliar los límites del condado. Conquistó parte del condado de Ampurias y, al frente de una amplia coalición, emprendió también la conquista de Mallorca, narrada en el documento pisano llamado Liber maiolichinus (1117), en el que se llama a Ramón Berenguer III Dux Catalanensis y catalanicus heros, mientras que sus súbditos son denominados christicolas catalanenses, en lo que se considera la referencia documental más antigua a Cataluña. Sin embargo, el conde tuvo que abandonar sus conquistas ante el avance de las tropas almorávides en la península. Recibió asimismo mediante herencia los condados de Besalú y Cerdaña, formando progresivamente un espacio territorial muy similar al de la llamada Cataluña Vieja, además de avanzar hacia Lérida y repoblar territorios fronterizos como la ciudad de Tarragona, restaurándola efectivamente como sede episcopal. Asimismo amplió sus dominios transpirenaicos al incorporar el condado de Provenza gracias a su matrimonio con la condesa Dulce.7

El condado en la Corona de Aragón:

Sin embargo, otro matrimonio, el de Ramón Berenguer IV de Barcelona y Petronila de Aragón, heredera del trono de Aragón, constituye una unión dinástica entre la dinastía condal de Barcelona y la casa real de Aragón subordinada a la segunda.8​ Ramón Berenguer IV, veintitrés años mayor que Petronila, concertó el matrimonio cuando ella apenas tenía un año de edad, y así recibió todo un reino como dote a partir de la celebración de la boda en 1150. Ramón Berenguer IV fue hasta su muerte conde de Barcelona y príncipe de Aragón. El hijo de ambos, Alfonso II, fue el primer rey de Aragón que a su vez fue conde de Barcelona, títulos que heredarán a partir de entonces todos los reyes de la Corona de Aragón. Cada uno de los territorios que formarán la unión mantendrán sus usos, costumbres y moneda propia y con el tiempo crearán instituciones de gobierno privativas.

La desvinculación de iure del condado respecto a la monarquía francesa fue obtenida en el tratado de Corbeil (1258) por el rey Jaime I, que por entonces era rey de Aragón, de Valencia y de Mallorca, así como conde de Barcelona. Según este tratado, Jaime I renunciaba a sus derechos sobre los territorios situados más al norte del RosellónConflent y Cerdaña a excepción del señoría de Montpellier que había heredado de su madre, mientras que el rey de Francia, Luis IX, renunciaba a estos condados y a los de más al sur, entre ellos el de Barcelona.

La pervivencia de la especificidad del condado barcelonés dentro de la Corona se manifiesta, entre otras cosas, en gestos ceremoniales. Así, como se cita en la Crónica de Ramón Muntaner, el rey Pedro el Grande, con motivo de su entrada en Barcelona en 1283, recibió «la garlanda d’on fo coronat comte de Barcelona e senyor de tota Catalunya», y años después el Consejo de Ciento exigió al rey Martín el Humano que, en la visita que debía realizar a la ciudad en 1400 junto con la reina María«no debía portar corona», sino la garlanda o diadema que habían llevado los condes de Barcelona «abans que el comptat de Barcelona fos unit al regne d’Aragó».9

Como resultado del Compromiso de Caspe, la titularidad del condado pasó a la dinastía Trastámara, originaria de Castilla, mediante la coronación de Fernando I de Aragón. Posteriormente, la unión dinástica entre las coronas de Castilla y Aragón comportaría la inclusión del condado en los territorios regidos por los Austrias.

La extinción del condado de Barcelona:

A pesar de la vinculación del condado a la monarquía hispánica, el Derecho propio del condado de Barcelona se mantuvo vigente hasta que fue abolido en 1714 con los Decretos de Nueva Planta, tras la Guerra de Sucesión española. Desde entonces el condado deja de ser una entidad política y jurídica diferenciada y el espacio político de la actual Cataluña sólo volvería a definirse como tal mediante la constitución de la Mancomunidad de Cataluña (1914-1925) y posteriormente como la comunidad autónoma de Cataluña, con base en los estatutos de autonomía de 1932, 1979 y 2006.

Por otra parte, el título soberano de conde de Barcelona continuó ligado al titular de la corona española. Juan de Borbón lo utilizó preferente como titular de la Casa de Borbón y continuó usándolo hasta su muerte tras haber abdicado a sus derechos dinásticos en favor de su hijo Juan Carlos I, revirtiendo entonces a la corona. Actualmente es uno de los títulos del rey Felipe VI.

Véase también

Referencias[editar]

  1.  Enciclopedia de Historia de España, Vol. 4, pág. 123.
  2.  Josep Mª Salrach, Catalunya a la fi del primer mil·leni, Pagès Editors, Lérida, 2004, pág. 122.
  3.  Salrach, op.cit., pág. 136.
  4.  Véase R. de Abadal, Els primers comtes catalans, ed. original de 1958, reeditada por La Magrana, Barcelona, 2011, págs. 382-83.
  5.  Fita Colomé, Fidel, El principado de Cataluña. Razón de este nombre., Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo 40 (1902), pág. 261.
  6.  Véase Isabel Rivero, Compendio de historia medieval española, Akal, 1982, págs. 148-150. También S. Sobrequés, Els grans comtes de BarcelonaVicens-Vives, 4ª ed., 1985, págs. 21-79.
  7.  Véase Sobrequés, op.cit., págs. 137-172.
  8.  Vilar, Pierre (dir. Història de Catalunya. Barcelona: Edicions 62, 1987, vol. II, pág. 362-366
  9.  M. Raufast, “¿Un mismo ceremonial para dos dinastías? Las entradas reales de Martín el Humano (1397) y Fernando I (1412) en Barcelona”, publicado en En la España medieval, Vol. 30, 2007, pág. 115.

Bibliografía

  • Enciclopedia de Historia de España, dirigida por Miguel Artola, Vol. 4. Alianza Editorial, Madrid, 1991.

Enlaces externos

Países Catalanes:

Países Catalanes (en catalán Països Catalans) es un término ambiguo,1​ que bien puede hacer referencia, en el ámbito lingüístico y cultural, a los territorios donde se habla el idioma catalán, o bien, en referencia a la política y la sociología, a un proyecto de nación que aglutinase tanto los territorios del dominio lingüístico catalán como, con frecuencia, otra serie de territorios donde el catalán no es una lengua de uso tradicional. Los Países Catalanes –una delimitación solo basada en la similitud lingüística– nunca existió como sujeto político, aunque la comunidad de territorios catalanohablantes tiene su origen histórico en la expansión de la Corona de Aragón.2

Aunque el término aparece documentado en la segunda mitad del siglo xix, fue popularizado por el escritor valenciano Joan Fuster, que lo empleó en sus ensayos políticos en la década de 1960, publicados en su libro Nosaltres, els valencians.

Se trata de un término controvertido, en cuanto, identificado con el pancatalanismo, alude a la reclamación de un proyecto nacional y geopolítico con una fundamentación discutida que no cuenta con gran apoyo popular, especialmente fuera de la comunidad autónoma de Cataluña, donde puede ser percibido como una idea con connotaciones de primacía de Cataluña sobre otros territorios, como la Comunidad Valenciana o las islas Baleares.3

El dominio lingüístico del idioma catalán comprende a Andorra, la mayor parte de Cataluña, una parte del este de la comunidad autónoma de Aragón —la llamada Franja de Aragón—, las Islas Baleares, la parte costera y más poblada de la Comunidad Valenciana, la mayor parte del departamento de Pirineos Orientales, la ciudad sarda de Alguer y también un pequeño territorio en la Región de Murcia, llamado El Carche.4​ Los territorios donde el catalán no es una lengua autóctona que con frecuencia son adscritos al concepto de Países Catalanes son la zona interior de la Comunidad Valenciana (incluyendo territorios históricamente monolingües en castellano)5​ y las comarcas del Valle de Arán y la Fenolleda, donde la lengua autóctona es el occitano, en la primera comarca en su variedad aranesa.6


Localización de los Países Catalanes sobre las entidades políticasactuales, con los territorios catalanohablantes resaltados.

Historia del término:

El término «Países Catalanes» se encuentra documentado por primera vez en la monumental obra del valenciano Bienvenido OliverHistoria del Derecho en Cataluña, Mallorca y Valencia. Código de las Costumbres de Tortosa, I (Madrid1876); de manera apolítica y cultural.7​ Este autor valenciano, natural de Catarroja (provincia de Valencia) e historiador del Derecho, consigue, durante la Renaixença catalana de finales del siglo XIX, hacer fortuna en la acuñación del término como sinónimo de “territorios de habla catalana». En este sentido, el término apareció también en el año 1886 en un artículo de José Narciso Roca Farreras en la revista “L’Arc de Sant Martí”.nota 1

El término «Países Catalanes» fue popularizado principalmente por el ensayo Nosotros, los valencianos publicado en 1962.8​ Fuster, por otra parte, definía un concepto territorial de los Países Catalanes estrictamente lingüístico y pancatalanista: la lengua del cual sería la base para proponer su proyecto nacional, siendo el nombre Países Catalanes provisional hasta que se produjera la unificación nacional de los territorios de habla catalana, que deberían llamarse Cataluña (supuso que la pluralidad del término podría refrenar los impulsos particularistas de algunas regiones). Por tanto, como consecuencia de esta premisa, el ensayista consideraba que las comarcas castellanoparlantes eran no solo prescindibles, sino también un obstáculo para el éxito de este proyecto nacional.9

Históricamente, se han utilizado otros términos similares, con implantación menor, reducida o nula.nota 2​ A finales del siglo XXJosep Guiapropuso utilizar Cataluña para denominar todo el territorio de los ‘Países Catalanes’, y no solo el territorio del ‘Principado de Cataluña’ (‘Es muy sencillo: decidle Cataluña, 1985); aducía voluntad política, sobre todo, pero también se documentaba el uso medieval, moderno y contemporáneo (“Valencia: 750 años de nación catalana”, 1988), mientras que Francesc de Paula Burguera reivindicó en 2005 la existencia del término alternativo de «Comunidad Catalánica», usado en 1961 por Xavier Casp y Miquel Adlert en oposición al de «Países Catalanes».12nota 3

A menudo se representan territorialmente los Países Catalanes con una convergencia de motivaciones históricas y lingüísticas cuando se pretende darle un cuerpo político. Es decir, para algunos el territorio de unos Países Catalanes políticos representaría el conjunto de entidades políticas históricas de la antigua Corona de Aragón que tienen o tenían el catalán como lengua principal en sus instituciones. Bajo esta premisa, el territorio comprendería los históricos Principado de CataluñaReino de Mallorca (Islas Baleares y Rosellón), y Reino de Valencia (con los añadidos posteriores de Villena y la comarca de Requena).

A partir de la escisión en 1968 del sector universitario y de jovenes del FNC, que estaban muy influenciados por la recuperación de la conciencia nacional desde el ámbito cultural, emergieron las primeras propuestas políticas, bajo las siglas del recien creado PSAN, que reclamaban el marco de los Países Catalanes.14​ Posteriormente surgieron diferentes organizaciones que heredaron el bagaje político surgido en aquel momento y siguieron reclamando ese marco, caso del Moviment de Defensa de la Terra (MDT), surgido como organización en 1984, que defendió «liberar de España y Francia» y de la «opresión capitalista» a los «Países Catalanes»15​ o varias organizaciones terroristas catalanas, hoy extintas, que reivindicaron a lo largo del tiempo la creación de los Países Catalanes, entre ellas el Exèrcit Popular Català y Terra Lliure. Esta última se definía a sí misma en su documento de constitución como organización revolucionaria que lucha por la independencia total de los Países Catalanes y empleaba llamamientos como ¡Independencia o muerte! ¡Viva la lucha armada! Una sola nación, ¡Países Catalanes!16

En la Comunidad Valenciana organizaciones como Esquerra Republicana del País Valencià, el Partit Socialista d’Alliberament Nacional y Acció Cultural del País Valencià defienden una dimensión nacional de los «Países Catalanes».17

La extensión de la independencia de Cataluña al resto de territorios encuadrados por la CUP como «Países Catalanes» (la Comunidad Valenciana, las islas Baleares, el Rosellón y la Franja de Aragón) forma parte de uno de sus ejes ideológicos.18


Joan Fuster, popularizador del término en la segunda mitad del siglo XX.

Ámbito extensivo de la definición de «Países Catalanes»

Los territorios a los que hace referencia el término en su definición extensiva son: las comunidades autónomas españolas de Cataluña, las islas Baleares y la Comunidad Valenciana; el microestado pirenaico de Andorra, la Franja de Aragón (un territorio perteneciente a la homónima comunidad autónoma española contiguo a la comunidad autónoma de Cataluña), la ciudad italiana de Alguer (en la isla de Cerdeña), el territorio histórico del Rosellón (perteneciente al departamento francés de Pirineos Orientales), y el pequeño territorio de El Carche (perteneciente a la Región de Murcia).

Cuestionamiento del término:

El concepto Països Catalans —con connotaciones que han sido percibidas como problemáticas y controvertidas a la hora del establecimiento de relaciones entre Cataluña y otras zonas del dominio lingüístico catalán—192021nota 4​ fue tachado por el autor independentista Germà Bel como una «inapropiada y desafortunada expresión que carece de cualquier base histórica, política o social».25​ Núñez Seixas señala las dificultades a la hora de unir una concepción historicista vinculada a la pertenencia a la Corona de Aragón de estos territorios con un constructo principalmente lingüístico.5​ El historiador José Vicente Gómez Bayarri, académico de la RACV, afirma que «la entelequia de los países catalanes es una megalomanía, una ambición que está en plena virulencia, una ficción antihistórica manipuladora y tergiversadora de lo que muestra la documentación archivística».26

Notas:

  1.  Más adelante, Josep Pijoan acuñaba el término pancatalanismo (1899), que tendría en Alfonso Maseras Galtés un primer teorizador (1915).
  2.  Por ejemplo, en 1859 Víctor Balaguer proponía la Patria limosina como una federación de provincias que hablaban catalán. En la primera mitad del siglo XX se abandonaron todas las referencias a la lengua lemosina por su inexactitud histórica y lingüística. En el cambio de siglo el grupo de L’Avenç empleaba Catalònia. En entreguerras las formas más habituales eran Cataluña Grande y países de lengua catalana o, a veces, tierras de lengua catalana. Otras formas de designar este concepto, más esporádicas, han sido: Cataluña (con uso minoritario, pero continuo); Levante (Eduard Martínez Ferrando); Patria lemosina o Nación lemosina (Vicente Tomás y Martí); Cataluña Integral (Rovira i Virgili, por ejemplo); Iberia (esporádicamente en el grupo de Los Cuadernos del Exilio); bacavés o bacavés (Nicolau Primitiu Gómez Serrano);10​ Mediterránea Catalana (Pierre Deffontaines); espacio catalán (Pierre Vilar); Comunidad Catalánica(Miquel Adlert y Xavier Casp, 1961);11​ Hispania Catalana (Juan Rebagliato), etc.
  3.  El término «Comunidad Catalánica» (Comunitat Catalànica, en catalán), y su gentilicio catalánico (catalànic), fue propuesto por Miquel Adlert como nombre para el mismo concepto lingüístico que actualmente se denomina como Países Catalanes, con la intención de determinar un nombre consensuado que fuese aceptado por todos los territorios en los que se habla catalán.12​ Así se expresaba su necesidad en una carta-manifiesto,13​ firmado, entre otros, por Alfons VerdeguerXavier CaspMiquel AdlertJaume Bru i VidalAlfons CucóRafael Villar, y Beatriu Civera: : “[…] per al dit conjunt de València, Mallorca i Catalunya acceptem la denominació suggerida fa poc per Miquel Adlert Noguerol de “Comunitat Catalànica”, on la primera paraula indica el tipus d’unió que existia i és el que acceptem, i la segona afirma la unitat de llengua i cultura, alhora que ens dóna un gentilici comú i nou per a tots, que conservem així els antics, junt amb les denominacions de sempre per a les nostres terres”.Traducción: “[…] para el mencionado conjunto de Valencia, Mallorca y Cataluña aceptamos la denominación sugerida hace poco por Miquel Adlert Noguerol de “Comunidad Catalánica”, en el que la primera palabra indica el tipo de unión que existía y es el que aceptamos, y la segunda afirma la unidad de lengua y cultura, al mismo tiempo que nos da un gentilicio común y nuevo para todos, que conservamos así los antiguos, junto con las denominaciones de siempre para nuestras tierras”.
  4.  Ha llegado a ser calificado como «realidad fantasma»,22​ y se ha llegado a afirmar también de manera crítica que «todo cuestionamiento de la idea de Països Catalans», situaría «automáticamente al que duda del lado de los “opresores”».23​ José Luis Corral tacha al concepto de espacio «irreal y fantasioso».24

Referencias:

  1.  Membrado Tena, 2012-2013, pp. 203.
  2.  Pecourt, Juan (2008). Los intelectuales y la Transición política. Centro de Investigaciones Sociológicas. p. 191. ISBN 978-84-7476-453-6.
  3.  Melchor y Branchadell, 2002, p. 37.
  4.  ABC. «Una isla valenciana en Murcia»ABC.es. Consultado el 15 de enero de 2018.
  5. ↑ Saltar a:a b Núñez Seixas, 2010, p. 346.
  6.  «Les fronteres dels Països Catalans»VilaWeb.cat (en catalán). Consultado el 16 de enero de 2018.
  7.  Destinado (sobre todo) valencianos, de Joan Fuster
  8.  Sanchis i Llàcer, 2012, p. 238.
  9. Las zonas “aragonesas”, “castellanas” y “murcianas”, inscritas en su órbita por el apeo medieval, son como un anexo de escasa importancia […] La “unidad” tiene exigencias insoslayables: pide excluir o asimilar los elementos radicalmente heterogéneos que subsisten en su área […] esto entorpece los valencianos de la zona catalana en la dirección que debería ser y es su único futuro normal: los Países Catalanes, en tanto que comunidad suprarregional donde debe realizarse su plenitud como pueblo.Fuster, Joan (Valencia, 1962), Nosotros, los valencianos, págs. 105-109.
  10.  Sanchis i Llàcer, 2012, p. 248-249.
  11.  Sanchis i Llàcer, 2012, p. 248.
  12. ↑ Saltar a:a b Burguera, Francesc de Paula (11 de marzo de 2005). «’Comunitat Catalànica’»El País.
  13.  Revista Serra d’Or, número 6 del mes de junio de 1961
  14.  Sastre, Carles (2013). Terra Lliure. Punto de Partida (1979-1995). Una biografía autorizada. Txalaparta. p. 30. ISBN 978-84-15313-45-8.
  15.  Lluch, 2014, p. 56.
  16.  Vilaregut, Ricard (2004). Terra Lliure: La temptacio armada a Cataluya. Columna Edicions. ISBN 9788466404204.
  17.  Català Oltra, 2014, pp. 192-193.
  18.  Subirats i Humet y Vilaregut Sáez, 2012, p. 524.
  19.  Crameri, 2008, p. 1546.
  20.  Assier-Andrieu, 1997, p. 33.
  21.  «Duran ve un error hablar de ‘Països Catalans’ porque solivianta a muchos valencianos»La Vanguardia. 15 de junio de 2012.
  22.  Gómez López-Egea, 2007, p. 81.
  23.  Mercadé, Hernández y Oltra, 1983, p. 126.
  24.  Corral, José Luis (30 de agosto de 2015). «Cataluña, Aragón y los países catalanes»El Periódico de Aragón.
  25.  Bel, 2015, p. 81.
  26.  Gómez Bayarri, José Vicente (19 de septiembre de 2017). «Los países catalanes, ¿realidad o ficción?»Las Provincias.

Bibliografía:

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Manifestación, Santa Coloma de Gramanet, dia 9 de febrero de 2019

F.N.I. Frente: Nacional Identitario, organiza una manifestación protesta contra el ayuntamiento de Santa Coloma de Gramanet.

Día 9 de Febrero de 2019, de 12:00 a 15:00 horas

Inicio: Parada del metro de SANTA ROSA ” Metro línea 9N (L9N)”

Finalización: PLAÇA DE LA VILA, parada de metro: “Santa Coloma | Metro línea 1 (L1)”

Recorrido:

INICIO: Desde la parada de Metro de Santa Rosa , Metro (L9)

Recorrido: Carrer D´Irlanda

Recorrido: Rambla Sant Sebastiá

FINALIZACIÓN: Plaza de la Vila , Metro (L1) donde se hará lectura del manifiesto.

MOTIVO DE LA MANIFESTACIÓN:

Aumento del precio de la vivienda durante 2018 15.5%

Aumento del precio del alquiler de la vivienda en un 20% durante el periodo 2018

Aumento de la criminalidad del 20% durante el 2018, y del 34,6% de lo que llevamos del año 2019.

Aumento de todos los crímenes penales y civiles en el periodo 2018


Se han contabilizado 348 robos con violencia hasta el último trimestre 

Se han cometido 240 robos en domicilios hasta el último trimestre

Se han cometido 86 robos de vehículos hasta el último trimestre

Se han cometido 6 agresiones sexuales CON PENETRACIÓN hasta el último trimestre y mas de 20 agresiones sexuales SIN PENETRACIÓN. 

MAS DE 1000 PISOS OKUPADOS ILEGALMENTE, MAS DE 8 MAFIAS INTERNACIONALES ASENTADAS EN SANTA COLOMA, TRABAJANDO Y MOVIÉNDOSE CON TOTAL IMPUNIDAD ENTRE NUESTROS VECINOS.

MAS DE 74 MILLONES DE DEUDA PUBLICA MUNICIPAL, GASTADOS EN: NADIE SABE QUE.

LA IMPOSICIÓN DEL RÉGIMEN DEL SILENCIO, MIENTRAS EL AYUNTAMIENTO ESTAFA A SUS PROPIOS VECINOS, MIENTRAS EL AYUNTAMIENTO Y SU EQUIPO DE GOBIERNO AMENAZA Y AMEDRENTA A SUS PROPIOS VECINOS PARA QUE NO DENUNCIEN TODAS LAS ESTAFAS Y CRÍMENES QUE SUFREN DIA A DIA Y QUE EL AYUNTAMIENTO A EJECUTADO CONTRA SUS PROPIOS VECINOS.

MIENTRAS EL AYUNTAMIENTO, Y SU ALCALDESA “NURIA PARLON” MIRA PARA OTRO LADO Y NIEGA LOS HECHOS.

Crimen: La criminalidad en Santa Coloma de Gramenet varió un +19,46 por ciento en lo que va de año (hasta el trimestre 3 de 2018) respecto al mismo periodo del año anterior, con una cifra total en 2018 de 4.077 infracciones penales, según datos del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior. Mientras que la subida en lo que llevamos de 2019 se contabiliza en el 33,4% respecto al mismo periodo de 2018.

Tipo de delitosNúmero de infracciones
Homicidios dolosos y asesinatos 2
Tráfico de drogas 23
Robos con violencia 348
Robos con fuerza en domicilios 240
Hurtos 1.346
Robos de vehículos 86

ES HORA DE DECIR: BASTA YA

ES HORA DE DECIR: SE ACABÓ

ES HORA DE DECIR :

RECUPEREMOS SANTA COLOMA

Jose Alberto Perez Molina, presidente del FRENTE: NACIONAL IDENTITARIO

Enlace de datos criminales : https://www.epdata.es/datos/crimen-asesinatos-robos-secuestros-otros-delitos-registrados-cada-municipio/6/santa-coloma-gramenet/6589

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El “francotirador” de Terrassa, era miembro del Frente: Nacional Identitario

NOTA DE PRENSA

Desde esta mañana, que se ha hecho publico la detención y encarcelación del conocido como “francotirador de Terrassa”, desde los coordinadores locales del partido político, se informa a la presidencia del partido de que el vecino de Terrassa, señor Manuel Murillo Sánchez, de 63 años, había entablado varios contactos con simpatizantes, afiliados y coordinadores del partido político.

Desde coordinadoras se informa de que el señor Murillo, nunca había tramitado el documento de solicitud de alta como afiliado hacía la presidencia del partido. Y así “NO CONSTA” su solicitud de afiliado al partido político.

En otro punto, desde la presidencia del partido político RECUPEREMOS ESPAÑA, FRENTE: NACIONAL IDENTITARIO RE+FNI, se considera que al señor Murillo, aparte de sus declaraciones en foros sociales, se le está usando como CABEZA DE TURCO con objetivos políticos, y se iniciarán los tramites necesarios para colaborar en su defensa para poder garantizarle un juicio justo.

Por eso el partido politico, iniciará todos los tramites necesarios para colaborar en su defensa juridica.

Para tal fin, se anima a sus afiliados, simpatizantes, o a cualquier ciudadano que quiera unirse en garantizarle al señor Murillo un juicio justo sin precondenas políticas, que puede colaborar a través del siguiente enlace.



  Clicar para realizar donativo  

Escribir “Murillo” en el concepto del donativo

Firmado: ALBERTO PÉREZ, presidente del partido politico RE+FNI

 

 

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FUÉ EL ATENTADO DE BARCELONA UN ATENTADO DE FALSA BANDERA ?

FUÉ EL ATENTADO DE BARCELONA UN ATENTADO DE FALSA BANDERA ?

– Todos los terroristas trabajaban en estamentos públicos CATALANES.
– Estaban preparando 10 furgonetas bombas
– Se les jodió el plan al explotar su casa, y los cachorros atentaron a lo loco.
– Estaban los atentados preparados para el dia 12 de octubre 2017 en Barcelona, donde solo habría españoles en la calle y no independentistas ?
– Hubiera sido el motivo para que mossos blindaran Cataluña semi-militarmente y de esta forma declarar la independencia y tener todo su ejército “mossos” en la calle justificadamente ?
– Cuadra el motivo dialéctico de que los atentados habían sido en cataluña por ser parte de España, y decir, pues nos vamos ?
– Todos los servicios de inteligencia estaban avisando de un atentado inminente en Barcelona, y no se atendieron esos avisos. PORQUE?
– Los mossos no permitieron que la PN y GC analizará la casa tras la explosión.
– El tipo de explosivo que estaban preparando era de expansión y con metralla, para tener un gran impacto en zonas abiertas, ese tipo de explosivo no afecta directamente a edificios.

discurso:
– VOSOTROS, ESPAÑA, SOIS LOS TERRORISTAS.
– NO HAN ATENTADO EN CATALUÑA, HAN ATENTADO EN ESPAÑA.

Todo este discurso sería perfecto si el 12 de octubre solo se hubiera matado a los manifestantes del 12 de octubre de 2017.

Les explotó la casa, pero no les dio tiempo a cambiar el discurso que ya tenían preparado de antemano.

Desde el primer día pensamos y seguimos pensando, que fué un atentado de falsa bandera, para dar paso “RAPIDO” a la declaración de independencia de Cataluña.

Esto les salió mal, y activaron los CDR, o acaso los CDR ya estaban preparados para activarse después de los atentados para CERRAR Y BLINDAR CATALUÑA ?

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CATALUÑA ES PROPIEDAD DE LOS TEMPLARIOS

CATALUÑA ES DE LOS CABALLEROS TEMPLARIOS, MEDIANTE EL TESTAMENTO DE ALFONSO 1º DE ARAGÓN y el conde de Barcelona, Ramón Berenguer III.

AL IGUAL QUE UN TERCIO DEL REINO DE LAS BALEARES Y UN TERCIO DEL REINO DE VALENCIA.

RECLAMAMOS QUE SE NOS DEVUELVA NUESTRO TERRITORIO, PARTE, GANADA COMO PAGO POR PARTICIPAR EN LAS GUERRAS, Y PARTE COMPRADA A SU LEGÍTIMO DUEÑO.

HABLEMOS DE LA HISTORIA REAL:

La orden de LOS CABALLEROS HOSPITALARIOS comienza su implantación en la zona oriental de la Península Ibérica en la década de 1130.
En 1131, el conde de Barcelona, Ramón Berenguer III, pide ingresar en la orden.
En 1134, el testamento de Alfonso I de Aragón cede su reino a los templarios, junto a otras órdenes, como los hospitalarios o la del Santo Sepulcro. Este testamento sería revocado, y los nobles aragoneses, disconformes, entregaron la corona a Ramiro II, aunque con numerosas concesiones a las órdenes para que renunciaran, tanto de tierras como de derechos comerciales.
Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona y príncipe de Aragón, pronto alcanzaría un acuerdo con los templarios para que colaboraran en la Reconquista: la concordia de Gerona, en 1143. Por ella recibieron los castillos de Monzón, Mongay, Chalamera, Barberá, Remolins y Corbins, junto con la Orden militar de Belchite de Lope Sanz.
También les favorecía con donaciones de tierras y con derechos sobre las conquistas (un quinto de las tierras conquistadas, el diezmo eclesiástico, parte de las parias cobradas a los reinos taifas).
Según estas condiciones, cualquier paz o tregua tendría que ser consentida por los templarios, y no solo por el rey.
Como en toda Europa, la orden se enriqueció con numerosas donaciones de padres que no podían dar un título nobiliario más que al hijo mayor, y buscaban cargos eclesiásticos, militares, cortesanos o en órdenes religiosas.
En 1148, por su colaboración en las conquistas del sur del Patrimonio del Casal de Aragón, los templarios recibieron tierras en Tortosa (de la que quedaron como señores, tras comprar las partes del príncipe de Aragón y conde de Barcelona y de los genoveses) y en Lérida (donde se quedaron en Gardeny y Corbins). Tras una resistencia que se prolongaría hasta 1153, cayeron las últimas plazas de la región y los templarios recibieron Miravet, en una estratégica situación sobre el río Ebro.
Tras la derrota de Muret, que supuso la pérdida del imperio transpirenaico aragonés, los templarios se convirtieron en custodios de Jaime I el Conquistador, heredero a la corona, en el castillo de Monzón. Contaría con apoyo templario en sus campañas en Mallorca (donde recibirían un tercio de la ciudad, así como otras concesiones en ella), y en Valencia (donde de nuevo recibieron un tercio de la ciudad).
Los templarios se mantuvieron fieles al rey Pedro III de Aragón, permaneciendo a su lado durante la excomunión que sufrió a raíz de su lucha en Italia contra los angevinos de Francia.
Finalmente, los Templarios se asentarán en Aragón gracias a la absorción de la Orden del Santo Redentor, de Teruel, en 1196, que a su vez se había beneficiado de la disolución de la Orden de Monte Gaudio en 1188, fundada en Alfambra.

EN CASTILLA Y LEÓN:

Los templarios ayudaron a repoblar zonas conquistadas por los cristianos, creando asentamientos en los que edificaban ermitas bajo la advocación de mártires cristianos, como es el caso de Hervás, población del Señorío de Béjar.
Ante la invasión almohade, los templarios lucharon en el ejército cristiano, venciendo en la batalla de Las Navas de Tolosa (1212) junto a los ejércitos de Alfonso VIII de Castilla, Sancho VII de Navarra y Pedro II de Aragón.
En 1265, colaboraron en la conquista de Murcia, que se había levantado en armas. En recompensa, recibieron Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra, el castillo de Murcia y Caravaca.

ASÍ QUE YA NOS ESTÁN DEVOLVIENDO LO QUE NOS ROBARON !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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Equipos psicosociales de los juzgados

Tras la derogación por inconstitucional del artículo 159 del Código Civil (según la redacción de la ley del divorcio de 1981) por el que los niños menores de siete años siempre iban con la madre tras una separación o divorcio, los grupos de presión feministas consiguen imponer la creación de equipos psicosociales en los juzgados. Equipos que determinan con cuál de los dos progenitores han de quedar los niños. El resultado ha sido el previsible. Baste decir para demostrar la nula visión científica y el sesgo ideológico de estos “equipos profesionales” que la práctica totalidad de las custodias se dan a las madres. ¿Son todos los padres malos? ¿Son todas las madres buenas?

Conviene recordar aquí lo que es vox populi en los juzgados. La utilización cotidiana de informes falsos no sólo de parte sino de los propios equipos psicosociales. Al respecto baste recordar la intervención de Félix Pantoja, vocal del Consejo General del Poder Judicial encargado de los temas de familia y menores, en el congreso de la Sociedad Española de Psiquiatría y Psicoterapia del Niño y del Adolescente (SEPYPNA) celebrado el año 2004 en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. En su ponencia, Félix Pantoja hizo referencia al hartazgo de los jueces por recibir informes falsos hechos con multicopista. Informes elaborados sin conocer siquiera a las personas supuestamente analizadas, hechos con una plantilla en base a prejuicios usando el cortar y pegar que facilita el ordenador. Eso sí, Félix Pantoja no hizo reproche alguno a los jueces que admiten esas pruebas a sabiendas de su falsedad.

El equipo psicosocial del juzgado está compuesto por psicólogo y trabajador social. Además de no estar cualificados legalmente, la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias les excluye de las profesiones sanitarias, ni tener los conocimientos ni la preparación necesaria salvo honrosas excepciones, la práctica habitual es repetir los informes cambiando solamente los nombres de las personas supuestamente analizadas con las que ni siquiera se ha hablado.

Ya hemos comentado las declaraciones de Félix Pantoja en su ponencia en la que expresó a los asistentes el hartazgo de los jueces por recibir informes hechos con multicopista sin haber examinado siquiera a las personas supuestamente evaluadas. ¿Por qué admiten los jueces informes falsos? ¿No están prevaricando?

No está de más repasar lo que el Código Penal dice sobre la falsedad en documento público.

  • Código Penal

    SECCIÓN 1.ª DE LA FALSIFICACIÓN DE DOCUMENTOS PÚBLICOS, OFICIALES Y MERCANTILES Y DE LOS DESPACHOS TRANSMITIDOS POR SERVICIOS DE TELECOMUNICACIÓN

    Artículo 390.

    1. Será castigado con las penas de prisión de tres a seis años, multa de seis a veinticuatro meses e inhabilitación especial por tiempo de dos a seis años, la autoridad o funcionario público que, en el ejercicio de sus funciones, cometa falsedad:
    1.º Alterando un documento en alguno de sus elementos o requisitos de carácter esencial.

    2.º Simulando un documento en todo o en parte, de manera que induzca a error sobre su autenticidad.

    3.º Suponiendo en un acto la intervención de personas que no la han tenido, o atribuyendo a las que han intervenido en él declaraciones o manifestaciones diferentes de las que hubieran hecho.

    4.º Faltando a la verdad en la narración de los hechos.
    2. Será castigado con las mismas penas a las señaladas en el apartado anterior el responsable de cualquier confesión religiosa que incurra en alguna de las conductas descritas en los números anteriores, respecto de actos y documentos que puedan producir efecto en el estado de las personas o en el orden civil.

    Artículo 391.

    La autoridad o funcionario público que por imprudencia grave incurriere en alguna de las falsedades previstas en el Artículo anterior o diere lugar a que otro las cometa, será castigado con la pena de multa de seis a doce meses y suspensión de empleo o cargo público por tiempo de seis meses a un año.

    Artículo 392.

    El particular que cometiere en documento público, oficial o mercantil, alguna de las falsedades descritas en los tres primeros números del apartado 1 del Artículo 390, será castigado con las penas de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce meses.

    Artículo 393.

    El que, a sabiendas de su falsedad, presentare en juicio o, para perjudicar a otro, hiciere uso de un documento falso de los comprendidos en los Artículos precedentes, será castigado con la pena inferior en grado a la señalada a los falsificadores.

 

Por si esto no fuese bastante, los equipos psicosociales están compuestos por personal no cualificado, asignado por la Consejería correspondiente y sin el control y supervisión del Colegio Profesional correspondiente.

De hecho, la irrregularidad llega al extremo de contratar para los equipos psicosociales, psicólogos cogidos de la lista del paro aunque, eso sí, afines a la ideología feminista radical. Se dan casos en que las estudiantes que aún no han terminado la carrera, firman informes psicológicos forenses por delegación del psicólogo forense.

Tanto la Consejería de Justicia como el Colegio de psicólogos no llevan control alguno sobre las actuaciones “profesionales” de estas personas. Las entrevistas a las partes se realizan sin garantía alguna. No se graban ni se facilita copia de las anotaciones del “profesional”. Sólo se anota y trascribe al informe lo que el “profesional” considera relevante obviando detalles importantes y tergiversando lo manifestado por el justiciable cuando no ocultando hechos más que relevantes. Tampoco se facilita a las partes la metodología ni criterios empleados ni el resultado de las pruebas, que dicho sea de paso, tienen un valor casi nulo pues con el mismo resultado, el “profesional” de turno puede sacar una conclusión y la contraria. Con todo ello se origina una inseguridad e indefensión jurídica del justiciable que no puede valorar ni contradecirlo.

Por otra parte, tanto psicólogos como trabajadores sociales no están legalmente cualificados para esta labor pues la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias les excluye de la consideración de profesión sanitaria por lo que sus “estudios” no pueden tener validez legal alguna. Lo que no impide que los jueces incluyan frases como “… a la vista de la pericial practicada…” a pesar de no poder ser considerada como pericial unas pruebas que adolecen de tantas irregularidades.

Como ejemplo de cómo se manipula los informes de los equipos psicosociales de los juzgados y el sesgo ideológico de los mismos aconsejamos el visionado del siguiente vídeo. Es la declaración del “perito” psicólogo del juzgado de Valencia. En el informe falsea datos y oculta que la menor es víctima de maltrato y abuso por parte de la madre custodia. Tras quedar demostrada su falsedad, sigue argumentando que lo mejor para la menor maltratada es seguir con la persona que la maltrata porque ya se ha acostumbrado. La custodia se la han dado a la madre maltratadora. La noticia ha sido publicada en el periódico ABC.

Resulta evidente que el fin que se persigue no es el beneficio del menor sino el de la madre a quien se trata como propietaria del menor.

El Gabinete Psicosocial, adscrito a los Juzgados de Valencia, en la persona de Alejandro Gillem Martínez recomienda la custodia de una menor para una madre que ” abusa” y “agrede” a su hija, porque la niña ya está “adaptada al entorno familiar materno”… procedimiento llevado en el Juzgado nº24 de Valencia procedimiento de modificación de medidas de divorcio nº516/06.

Un experto acusa a los juzgados de Familia de “conculcar derechos fundamentales de los ciudadanos”

Julio Bronchal asegura que los gabinetes psicosociales emiten “dictámenes prejuiciados” que dejan en la máxima indefensión a miles de padres en España

Julio Bronchal es psicólogo especializado en familia. Durante los últimos años, ha investigado y publicado artículos sobre el maltrato infantil y los perfiles de parentalidad competente. Actualmente está trabajando sobre un libro de práctica pericial en asuntos de familia, donde cuestiona las bases científicas de los informes de los gabinetes psicosociales de los juzgados de Familia. Su conclusión no está exenta de polémica: “Los juzgados de Familia conculcan derechos fundamentales de los ciudadanos”, asegura en esta entrevista porque los progenitores están en situación de máxima indefensión y en la que afirma que los gabinetes psicosociales dictan “dictámenes prejuiciados con criterios pseudocientíficos” y a los que acusa de practicar una “paleo-psicología sectaria”. Bronchal exige una revisión del Derecho de Familia porque “ nos enfrentamos a un sistema inicuo y de privilegios que se resiste ferozmente a ajustarse a los cambios sociales y a los nuevos roles parentales”. Por Jorge M.

Queremos conocer tu opinión: ¿Qué opinas del funcionamiento de los Juzgados de Familia?

¿Cuál es la primera conclusión de tantos años de investigación?

El objetivo formal de los informes de los psicólogos de juzgados debiera ser encontrar la mejor situación relacional del grupo familiar tras la separación de la pareja, pero tras el estudio de muchos informes periciales oficiales, veo que son más bien un instrumento para justificar un determinado sesgo . La inmensa mayoría de estos informes periciales de los juzgados cumplen un papel de justificación acientífica : mantener a cualquier precio las inercias que se vienen practicando, que no son otras que proponer o mantener la custodia materna contra cualquier evidencia, marginando al otro progenitor de la vida y educación de sus hijos. La impresión es que los informes se elaboran al revés: las conclusiones ya están establecidas desde el principio . La “investigación” sirve para ir tomando o desechando –ad hoc- los argumentos que aparentemente fundamentan el dictamen y le darán una apariencia de rigor .

¿En qué se fundamenta usted para decir esto?

Hay que hacer una crítica muy pormenorizada del proceso pericial. La primera es que el usuario al ser evaluado no recibe la explicación de los criterios decisorios de un informe : si lo que importa es su estabilidad emocional, o su disponibilidad horaria, o su estilo educativo, o sus valores, o las motivaciones, o las disponibilidades económicas o físicas, etc. No se le explica ni se especifica el peso definitivo que tiene cada una de las variables.

No se dicen tampoco los criterios irrelevantes. Estos equipos tendrían que tener establecido un cuadro de criterios que fueran ofrecidos a los progenitores evaluados, cosa que no sucede. En este sentido, el sexo de los progenitores y la edad de los menores no deben ser considerados a la hora de otorgar custodias, sin embargo suelen ser los criterios decisorios, es decir, criterios acientíficos y sexistas.

La segunda crítica es que las herramientas utilizadas son insuficientes, inapropiadas y no válidas para el propósito previsto. Por ejemplo, se le otorga demasiada importancia –según los casos y a conveniencia también- a los tests clínicos y de personalidad, cuando cualquier investigador que se asome a este campo, inmediatamente descubre que la correlación entre las puntuaciones obtenidas y la competencia parental es muy débil y sólo tiene significación en casos de puntuaciones extremas, casos muy infrecuentes. Así, podemos encontrarnos con un perfil de personalidad normal y que el progenitor no esté motivado ni capacitado para el ejercicio parental y a la inversa, padres con perfiles de aristas más señaladas y que, sin embargo, corresponden a cuidadores con una muy elevada competencia parental.

La razón de la importancia concedida a estas pruebas es que dan una apariencia de objetividad y cientifidad a la hora de dictar un dictamen prejuiciado . Lo que se olvida o se omite es que una misma puntuación en una escala puede ser positiva o negativa en función del sesgo del evaluador .

Por poner un ejemplo. Una puntuación alta en el factor E del conocido test 16PF de Cattell puede definir a un individuo de mentalidad independiente, seguro de sí y austero, pero también como dogmático, hostil, autoritario y extrapunitivo. En definitiva, ni los resultados de estos cuestionarios correlacionan con la competencia parental salvo casos extremos y tampoco son tan objetivos como se pretende. Por eso, es una demanda irrenunciable es que estos informes aporten el resultado numérico de los evaluados para una posible crítica y replicación de estos resultados .

Además, se concede una excesiva importancia a las entrevistas que se realizan, con el problema de la interpretación subsiguiente. El problema se agrava cuando no queda constancia de los testimonios , cuando no se graba ni en audio ni en vídeo el proceso, con lo cual no es en absoluto infrecuente el conocer de casos que manifiestan que sus declaraciones han sido tergiversadas, omitidas o interpretadas en sentido contrario al pretendido.

Pero bueno, imagino que los progenitores que pasen por los gabinetes psicosociales tendrán alguna clase de garantía…
Esa es la segunda parte, la absoluta falta de garantías para el usuario de estos servicios . En realidad, se está haciendo un juicio paralelo y determinante sin las consiguientes garantías procesales. El sujeto evaluado no tiene forma de acreditar sus declaraciones. Segundo, no se le entregan copia de los tests cumplimentados; tercero, no hay forma de protegerse frente al error o cualquier forma de sesgo que pudiera estar presente en el proceso evaluativo al que ha sido sometido. Además, no está articulado ningún procedimiento para que el usuario pueda reclamar una restitución de estos derechos vulnerados, apelar o conseguir una rectificación. Sólo ocasionalmente y casi a regañadientes, los psicólogos acuden a ratificar y someter a contradicción sus informes. Todo se hace en la más absoluta opacidad, el mejor refugio para la arbitrariedad de los los supuestos “expertos” .

No deja de ser paradójico que haya protocolos de protección al consumidor de cualquier producto y, sin embargo, un servicio del que se derivan consecuencias graves para un progenitor y sus hijos, no tenga protocolizado ningún sistema para la defensa del usuario, de tal manera que el progenitor se queda en situación de máxima indefensión.

La gravedad del asunto llega hasta el extremo de que conocemos de psicólogos adscritos a los servicios psicosociales que ni siquiera están colegiados, quizá con la intención de quedar lejos de la fiscalización de las Comisiones de Deontología de nuestros colegios.

¿Qué propone usted ante este panorama tan pesimista?

Para empezar, los informes deberían expresar una propuesta relacional provisional y ajustada exclusivamente al momento evolutivo del menor y sugerirse un calendario de revisión en función de las diferentes etapas de su crecimiento . Es decir, no se puede proponer un régimen relacional para un niño de un año y no aconsejar que sea modificado según el menor vaya creciendo.

Lo segundo, a nivel formal, que el técnico comunique cuáles son los criterios decisorios de fundamentación de su informe y los que no van a ser tenidos en cuenta. Esto debería ser realizado por escrito y previo a la prueba pericial. El técnico debe aportar y justificar ante el usuario el propósito de su diseño metodológico y el valor de cada una de las pruebas.

Tercero, las sesiones y entrevistas deberían quedar registradas y poner las grabaciones a disposición del usuario. De igual manera, debería entregársele copia de los tests realizados. Ya en su redacción, el psicólogo debería separar los datos de las interpretaciones . Estos informes deberían incluir, en su parte metodológica, pruebas de observación sistemática y registro objetivo de la interacción de los menores con cada uno de los progenitores y evaluar a los menores al menos en dos ocasiones: tras un periodo de convivencia con cada uno de sus dos padres, para controlar el efecto de la su manipulación . Debe evaluarse el estilo y actitud educativa de cada una de los padres. Deben incorporar información contrastada del entorno de los progenitores y del comportamiento previo a la separación. Finalmente, deberían ofrecer al usuario la posibilidad de someter a crítica profesional la calidad del informe elaborado , es decir, contar con una segunda opinión como ocurre con los diagnósticos médicos.

¿Está diciendo que los procedimientos de familia están llenos de ‘trampas’ y de situaciones impropias de un estado de derecho?
En ausencia de rigor metodológico y en un contexto de falta de garantías, los informes periciales pueden acabar siendo utilizados como la coartada ideológica para argumentar pseudocientíficamente la limitación de los derechos filiales y parentales y, por lo tanto, la conculcación de derechos básicos : el primero, el derecho de todo menor a contar efectivamente con ambos padres para ayudarle en su crecimiento y, segundo, el derecho de cualquier padre o madre a ejercer efectivamente, y no nominalmente, su derecho de paternidad o maternidad sobre sus hijos.

Mire usted, no es de recibo que en informes periciales adscritos a los juzgados hayamos encontrado que el mismo argumento, la misma circunstancia sirva, por un lado, para no otorgar la custodia al padre y, por otro, cuando está presente esta circunstancia en la madre, dársela a ella. Cuando el padre no ha trabajado se le ha dicho que estaba en situación de “inestabilidad financiera”. Sin embargo, cuando es la madre quien no trabaja esta circunstancia se adjetiva de “disponibilidad horaria”; cuando el menor está muy vinculado al progenitor se habla de “alienación parental”, cuando se ignoran casos escandalosos cuando la manipuladora es la madre, o se propone entonces la custodia materna para que el menor “equilibre sus vínculos” . Cuando el menor aparece más ligado a la madre “no se le va a separar de su principal figura de referencia parental”. Más aún: si la madre se ha dedicado enteramente a la crianza de sus hijos, se la califica de madre abnegada; si ha sido el padre se le llega a decir que “está obsesionado” . Todo esto es escandaloso y de no leerse, negro sobre blanco, en estos informes sería increíble. Es cuando se comparan unos informes con otros cuando surge una desalentadora sensación de perplejidad e indignación.

Otro ejemplo es que no se puede resucitar un prejuicio inconstitucional como es el de otorgar la custodia a las madres aduciendo la corta edad del menor, en niños de 2 ó 5 años, cuando la psicología evolutiva desterró este prejuicio e incluso fue eliminado de nuestro ordenamiento jurídico pese a que sigue siendo un argumento estrella de los informes psicosociales. Es aquí donde se puede decir que practican una “ paleo-psicología sectaria ”.

Tras analizar cientos de informes periciales, me resulta muy difícil no concluir que los dados están cargados, que estamos delante de una máquina que hace trampas, orientada a justificar y argumentar ‘ad hoc’ casi siempre a favor de la custodia materna .
El problema no es tanto que se quiera beneficiar indiscriminadamente a las madres, sino que este sesgo acabe dañando seriamente a los hijos. El caso reciente de la niña Alba de Barcelona , que como se recordará fue víctima de malos tratos de la madre y de su entorno que la llevaron a entrar en coma, sólo pudo suceder como consecuencia del autismo sectario con el que fue evaluado todo el proceso familiar, siguiendo el sesgo de sostener contra cualquier evidencia la custodia materna .

¿Pero la sentencia no la dictan los jueces?, me cuesta creer que los jueces no se den cuenta de ello.
Los jueces tienen una fe cómoda en los dictámenes psicosociales , sobre todo cuando siguen la inercia presente en sus resoluciones. Así se produce una simbiosis perversa entre la decisión judicial y el dictamen pericial. Es un proceso de retroalimentación mútua, ajeno no sólo a los conocimientos de la psicología científica sino a la evolución de los roles sociales y parentales vigentes en la actualidad.

Ahora que dice esto, recientemente un psicólogo del gabinete psicocial de Valencia, Manuel García Fort, aseguraba a este periódico que las custodias se otorgaban mayormente a las madres porque son ellas quienes asumen las tareas domésticas.
La respuesta que hay que dar no es quién se ocupó más antes de una separación, sino quién ofrece la mejor alternativa a los menores para su futuro. Tras una separación puede haber y, de hecho la hay, una nueva distribución de los roles, así que lo que hay que hacer es atender al nuevo marco resultante de esta situación y proyectarse hacia el futuro. Aún así, no dejan de extrañarme las declaraciones de mi colega , García Fort, porque conozco casos en los que el cuidador anterior era el padre y se buscaron argumentos para alterar la situación anterior y otorgar la custodia a la madre.

Aquí hay un error de principio: la respuesta que deberían responder ante una situación de crisis familiar sería cuál es el mejor marco relacional de los menores tras la separación y no cuál es el mejor custodio , porque salvo excepciones muy contadas, el mejor custodio son los dos padres . Por lo tanto, deberían promover y, no sólo de palabra, la custodia compartida. La situación excepcional debería ser las custodias exclusivas.

Pero el Sr. García Fort comentaba que la custodia compartida era imposible en caso de desacuerdos…
Sí, este es el mito , el amuleto que el establishment levanta para protegerse de ceder a la sensatez de permitir que un niño siga teniendo padre y madre. Lamento que el señor García Fort no se haya informado sobre las abundantes investigaciones de corte psicológico y sociológico que informan de forma contundente que incluso cuando la custodia compartida se impone en contra de la voluntad de algunas de las partes, los menores acaban siendo favorecidos en variables como su ajuste psicológico, rendimiento escolar, adaptación social y bienestar subjetivo frente a los resultados nefastos asociados a las custodias exclusivas, custodias que tan pródigamente recomienda . No deja de llamarme la atención que se exija un acuerdo entre los progenitores para la custodia compartida y, sin embargo, se imponga a ‘sangre y fuego’ la custodia exclusiva en contra de la voluntad de las partes. Lo que no deja de ser una forma de darle todo el poder a una de las partes en conflicto, lo cual hace que el conflicto se enquiste y cronifique para perjuicio de los menores.

En ningún otro ámbito, por ejemplo político o laboral, se propone la resolución constructiva de un conflicto otorgándole todo el poder a una de las partes. Además, ¿hasta dónde debe exigirse el acuerdo, y cuáles deben ser sus contenidos? Si ambos padres coinciden en aspectos fundamentales y primarios en la crianza de sus hijos, como por ejemplo los ámbitos sanitarios, educativos y en un marco de valores más o menos similar, ¿Qué más acuerdos se les deben exigir? ¿Que voten al mismo partido? ¿Que les gusten la misma literatura? Se olvida interesadamente que esta pareja convivía con anterioridad y ambos, con sus peculiaridades, eran los co-educadores de sus hijos, sin más traumas para estos. Por otro lado debe valorarse la legitimidad del pretendido desacuerdo: en ocasiones no es más que un artefacto perverso del propio proceso . Una parte se presenta “en desacuerdo”, en realidad un desacuerdo instrumental, para no perder los privilegios asociados a la custodia exclusiva . Sin embargo, estos profesionales caen en la trampa y son manipulados por el progenitor más egoísta.

Finalmente, ¿y a qué cree que se debe todo esto?

Bueno, la tentación de corrupción de la ciencia por parte del poder ha estado siempre presente en la historia . Diferentes despotismos y totalitarismos han construido ciencias que le han servido de soporte y justificación. Así nos presentamos ante un sistema inicuo y de privilegios, lleno de inercias, que se resiste a ajustarse ferozmente a los cambios sociales y a los nuevos roles parentales. Si se profundiza más aún, no será extraño encontrar presiones políticas, institucionales y mediáticas a las cuales tampoco son ajenas las injerencias de ciertos lobbies contra la independencia judicial. La situación resultante es extremadamente grave. Panoramas similares llevaron en otros países –USA, países nórdicos, Francia…- a severas autocríticas sobre lo que se estaba haciendo con los menores cuando la pareja se rompe. Por todo ello, es necesaria y urgente una revisión radical de todo el derecho de familia y de su praxis actual. Deberían regir principios de transparencia, fiscalización, igualdad efectiva, garantías para el usuario y antes que nada, la asunción por parte de los profesionales implicados del principio de la mínima intervención, porque de no ser así, la actuación judicial y pericial acaba siendo un factor que agrava y complica la crisis del grupo familiar y lejos de ser una solución es un factor iatrogénico. Sólo la custodia compartida favorece una perspectiva consensual frente a un sistema, como el actual, que invita a la pareja en crisis a una lucha sin cuartel, donde las primeras víctimas son los propios hijos . Bien es verdad que siempre está la responsabilidad individual y los límites que los padres se impongan. Lo que es inadmisible es que el propio sistema, por un vicio estructural, favorezca la beligerancia entre las partes.

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el “Valle de los Caídos catalán”, en el corazón de Montserrat

el “Valle de los Caídos catalán”, en el corazón de Montserrat

El mausoleo se inauguró en 1963 y en la actualidad acoge reuniones de exaltación de los valores patrios en las que se lanzan proclamas franquistas.

La polémica sobre el futuro del Valle de los Caídos tan presente en los debates políticos de los últimos meses tuvo unos protagonistas de excepción: los independentistas catalanes, que, dicho sea de paso, llevan años machacando sobre el tema y pidiendo que los restos del dictador Francisco Franco salgan del recinto para reconvertir el mismo. Pero tanto mirar a la lejanía del Valle de los Caídos, pasaron por alto que en su propia casa tienen otro “Valle” similar. Es cierto que sólo hay enterrados 404 ‘caídos por la patria’, pero el lugar no deja de ser tanto o más simbólico que el monumento madrileño: está integrado en la propia basílica de Montserrat, el símbolo catalán por excelencia. El PSC ha presentado ya una propuesta de resolución para que los que piden ‘depurar’ el Valle madrileño hagan lo mismo con lo que tienen en su propia casa.

La historia no tiene desperdicio. La Vanguardia (entonces ‘La Vanguardia Española’) publicaba una extensa crónica el 2 de mayo de 1963 sobre la inauguración de este mausoleo. “El monumento, de austera severidad, ha sido erigido en la plaza de los Apóstoles de Montserrat. Consta de una plaza de bronce colocada sobre roca de la montaña, en cuyo ángulo superior izquierdo figura la laureada, y en el derecho las aspas del requeté. Debajo consta la siguiente inscripción: ‘Recorda el seu exemple i sacrificio. Terç de Requetés Mare de Deu de Montserrat 1936-39’ [en catalán]. Debajo figura la cripta, a la que se desciende por unas escaleras situadas a uno de los lados de la plazoleta, que fue inaugurada en 1961 y en la que están enterrados los cadáveres de 404 antiguos combatientes del Tercio cuyos cadáveres han sido trasladados allí desde distintas partes de España. En un espacio circular que la rodea, se ha instalado un museo de recuerdos con fotografías de los Caídos, estandartes y banderas, algunas empapadas en sangre, un altar de campaña y otros objetos”.

Decía el diputado de ERC Gabriel Rufián que “hay que sacar de aquí a la bestia”, refiriéndose al Valle de los Caídos y a Franco. Y tapaba la boca de los que se oponían a desalojar los restos del dictador: “Si tanto te gusta, entiérralo en tu casa”. Ignoraba, en cambio, que Cataluña también tiene muertos en el armario. O en la cripta, para ser más exactos. Y en su punto neurálgico, en Montserrat, donde se guarda celosamente en el pequeño y simbólico mausoleo a los caídos españoles y franquistas, por supuesto. Allí no hay lugar para los demás. El hiperreligioso Oriol Junqueras, líder de ERC y mentor de Rufián, tendrá que limpiar la conciencia de Montserrat para hacer las paces con la historia, porque una parte de la Cataluña que quieren obviar está enterrada en la montaña mágica. Y ahí no hay cinismo que valga: los muertos franquistas no viven sólo en el Valle de los Caídos de Madrid. Cataluña ha de limpiar su armario si quiere tener poder moral para exigir que Madrid lo haga también.

Inaugurado por el Abad Escarré

Lo más sarcástico para los independentistas es que el artífice de este pequeño Valle de los Caídos catalán fue nada más y nada menos que Aurelio María Escarré, el ‘Abat Escarré’, hoy símbolo del independentismo. Él fue quien recibió a pie de escalera al capitán general Luis de Lamo, que inauguró el monumento, para luego bendecirlo el abad en persona. Minutos antes de la inauguración, Escarré había asistido a la reunión anual de la Hermandad del Tercio Nuestra Señora de Montserrat, donde se renovó a toda la junta directiva. En esa reunión se presentaron las cuentas del monumento: se habían pagado ya 1.130.000 pesetas y faltaban por pagar otras 273.000 pesetas. Dos años después, Escarré se exiliaba en Italia (cuestionado tanto por el régimen franquista que le había concedido la Orden Civil de Alfonso X El Sabio como por sus propios monjes benedictinos, que lo acusaban de despótico y autoritario), de donde volvería al poco tiempo, ya gravemente enfermo, para morir en Barcelona.

El Tercio de Requetés Nuestra Señora de Montserrat fue creado en Navarra por catalanes que se pusieron del lado de los sublevados

Pero el simbolismo del monumento a los requetés, de la Cripta con banderas bañadas en sangre patriota española y de lo que representa para Cataluña ese rincón perduró en Montserrat. Y ese simbolismo no está muy alejado del Valle de los Caídos madrileño. El Tercio de Requetés Nuestra Señora de Montserrat fue creado en Navarra por catalanes, en su mayoría carlistas, que tras el golpe de Estado del 18 de julio de 1936 se pusieron inequívocamente del lado de los sublevados, apoyando a Francisco Franco y en contra del gobierno legítimo de la Segunda República. Este Tercio combatió en diversos frentes, como Aragón, Extremadura y, especialmente, tuvo un papel protagonista en la batalla del Ebro.

El monumento está presidido por la escultura en bronce de un soldado malherido mirando hacia el monasterio de Montserrat y anualmente, en el mes de marzo, se siguen celebrando reuniones de exaltación de los valores patrios donde se lanzan proclamas franquistas al tiempo que se entonan cánticos preconstitucionales.

La cripta requeté fue visitada posteriormente por Francisco Franco, escena que quedó inmortalizada en el NODO de la época. El dictador, acompañado por los ministros de Gobernación y del Movimiento, escuchó la Salve, besó a la Moreneta. Relataba el locutor: “A la salida, el Generalísimo saludó a varios caballeros laureados del Tercio de Requetés Nuestra Señora de Montserrat, que tiene aquí enterrados a los pies de la Moreneta, a 316 combatientes ejemplares (sic) que dieron su vida en la Cruzada”. Luego, se desplazó a Martorell, donde una gran pancarta lucía colgada de un edificio donde decenas de personas se asomaban a las ventanas: “Aquí una realidad del triunfo de la verdad y de la justicia social”, mientras en la calle una multitud enfervorecida jaleaba al dictador.

Discursos encendidos

En la actualidad, cada año se celebra un acto de homenaje a los caídos por España. Luego, se suele cantar el ‘Oriamendi’, himno carlista por excelencia. “Por Dios, por la patria y el Rey/ lucharon nuestros padres./ Por Dios, por la patria y el Rey/ lucharemos nosotros también./ Lucharemos todos juntos/ todos juntos en unión/ defendiendo la bandera/ de la santa tradición./ Cueste lo que cueste/ se ha de conseguir/ que venga el Rey de España/ a la Corte de Madrid”. Y para terminar, “¡Viva Cristo Rey!, ¡Viva España!, ¡Viva el Rey legítimo!”.

El pasado mes de marzo, los actos fueron dedicados a “18 mártires carlistas de Olesa de Montserrat, asesinados brutalmente por los rojos en 1936 por su fe católica”, según un emotivo discurso del profesor Javier Barraycoa: “Hoy no estamos aquí para acordarnos de ellos. Son ellos los que nos han llamado aquí para que recordemos nuestros deberes para con Dios y la patria. Se acercan momentos como los que ellos vivieron. Encomendémonos a nuestros mártires y que se cumpla la voluntad de Dios. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España foral y católica! ¡Visca Catalunya sempre espanyola!”.

El PSC presentó hace unos días una propuesta de resolución ante el Parlament, apelando a la ley 52/2007 de Memoria Histórica

En noviembre, en la festividad de Cristo Rey, el discurso fue directo. “No nos es permitido vivir la vida y el combate político desde una perspectiva plana y sin asomo de trascendencia. Nuestra patria sólo tiene valor porque es primicia de la patria eterna. Lo demás es nacionalismo o paganismo. O peor aún: estulticia de los que creen que las Constituciones crean patrias y no al revés (…) Hoy en día, la mentira, el engaño, la demagogia, se ha adueñado de la política y prácticamente han desaparecido los hombres de palabra. En Barcelona, en la manifestación de hoy se oirán discursos, seguro que vacuos y demagógicos, que el viento se llevará rápidamente por las sendas del olvido. Nosotros estamos aquí porque hace 80 años, en pleno frente de batalla, los requetés del Tercio Nuestra Señora de Montserrat se juramentaron a ofrendar su bandera a la madre de Dios si ella les concedía la victoria. Y así, durante 78 años, se ha cumplido esta promesa, sin faltar un solo año”.

En otro momento, el dirigente carlista señalaba: “Nos piden que idolatremos a una diosa llamada democracia y que, ante ella, sacrifiquemos nuestra fe.Pues no. Como los macabeos, o como los requetés de la Cruzada del 36, resistiremos y seremos ejemplo para todos aquellos que estén buscando la verdad. Seremos pequeña pero brillante luz que no se oculta tras el celemín en esta noche tan tenebrosa de la historia. Éste es nuestro destino, ésta es nuestra misión. A ello nos comprometemos y conjuramos los aquí asistentes. ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España! ¡Visca la Catalunya hispana!”.

Petición del PSC

Ante ello, el PSC presentó hace escasos días una propuesta de resolución ante el Parlament, firmada por su portavoz y el portavoz adjunto, Eva Granados y Ferran Pedret respectivamente, apelando a la ley 52/2007 de Memoria Histórica. En la propuesta, los socialistas reclaman al Govern de Quim Torra“hacer las gestiones necesarias para retirar, dentro del plazo de seis meses de la publicación de esta resolución, el monumento dedicado al Tercio de Requetés Nuestra Señora de Montserrat, ubicado en la plaza de los Apóstoles, cerca del monasterio de Montserrat”.

También exigen “hacer las gestiones necesarias” para, en el mismo plazo, adecuar “la cripta dedicada a los combatientes del Tercio” a la legislación en materia de memoria histórica. Y, por último, reclaman “conservar y museizar tanto el monumento como otros elementos que pudiesen resultar retirados del entorno citado para la adecuación de éste a la legislación en materia de memoria histórica, si los informes técnicos correspondientes avalan el interés histórico o artístico de ambos elementos”. Un recado para los independentistas en toda regla.

 

EL CONFIDENCIAL,

AUTOR: A. FERNÁNDEZ.